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Las personas son el alma de las empresas. Creemos firmemente en ello y en la mayoría de casos esto es así. Pero también sabemos que a menudo las personas son (somos) el eslabón débil de la cadena. Porque somos humanos. Nos equivocamos. Nos salimos del camino marcado. Y a veces actuamos mal. Con desconocimiento o no. La infidelidad del empleado es un buen ejemplo de esto.

Desde Vadillo Asesores, como gestores de riesgos, incidimos a menudo en los riesgos que están asociados a las personas de una organización. Probablemente, la infidelidad del empleado sea el riesgo más importante, pero a quizás también el más olvidado.

Pero, ¿infidelidad del empleado? ¿Es que acaso organizaciones y personas están ‘casadas’? Desde luego, no a la vieja usanza, cuando las relaciones laborales eran largas, a veces toda la vida laboral de una persona. Hoy día esto ya no es así y muchos se preguntan si las personas se comprometen con las organizaciones.

Sí, ese compromiso es posible y, de hecho, desde Vadillo Asesores lo hemos impulsado con nuestro servicio de micro consultoría en distintas ocasiones.

Pero no es menos cierto que la infidelidad del empleado va en aumento.

¿Sabías que se estima que las organizaciones pierden de media el 6% del total de sus ingresos en un año por robos realizados por empleados?

¿O que uno de cada cinco empleados admite haber sido testigo de algún tipo de manipulación financiera en su compañía en el último año?

Fraude, robo, uso indebido de datos o problemas de ciberseguridad son sólo algunos ejemplos de infidelidad del empleado.

La coyuntura económica hace que éste sea un riesgo que las organizaciones deban tener muy en cuenta.

Porque más allá del delito en el seno de la empresa, más allá de la sanción económica a la empresa por mala praxis del empleado, más allá de todo esto está la reputación de la organización. El daño a la reputación, a la confianza, puede ser mucho mayor.

Y la organización debe protegerse del fraude del empleado. Por lejano, por imposible que le parezca.

¿Delitos en mi empresa? ¡Imposible!

Son posibles. De muchas maneras.

De acuerdo con un informe elaborado por PwC éstos son los delitos más frecuentes en las organizaciones:

  • apropiación indebida

  • corrupción / soborno

  • manipulación contable

Hay datos estadísticos que indican que el 85% del fraude es cometido por personas de la organización. También se ha demostrado que a veces se tarda en descubrir el fraude. En ese sentido, los sistemas de prevención de delitos y de control son de gran ayuda, pero no infalibles. Por otro lado, las organizaciones y sus directivos suelen pensar que están totalmente cubiertas por los seguros D&O, pero esto no es siempre así.

Para proteger la organización de la infidelidad del empleado existe el seguro de Garantía de infidelidad de empleados.

Esto seguros garantiza el pago de los capitales asegurados en caso de siniestro cubierto por la póliza, con motivo de pérdidas ocasionadas en un negocio por actuaciones de los empleados. Es decir, actuaciones como estafas, fraudes, sustracción, falsificación, malversación o apropiación indebida de dinero y/o documentos y cohecho.

De esta forma, la cobertura asume el perjuicio económico en cualquiera de sus formas por esta causa. Por supuesto, con el límite que se refleje en las condiciones del contrato.

Exclusiones del seguro de Garantía de infidelidad de empleados.

  • No cubren la pérdida debida a actos fraudulentos, deshonestos o criminales cuando han sido realizados por los asegurados o socios.
  • No cubre las pérdidas provocadas por la entrega o abandono de dinero o títulos de valores en intercambios o compras o a consecuencia de errores u omisiones en la contabilidad.
  • No cubren la pérdida de dinero contenido en máquinas de entretenimiento o ventas, a menos que la cantidad depositada esté registrada continuamente.
  • No cubren la propiedad asegurada mientras esté custodiada por una compañía de vehículos blindados a no ser dicha pérdida exceda de la cantidad recuperada o recibida por el asegurado.

De todos modos, para proteger a la organización del fraude del empleado lo mejor es abordar el problema desde todos los frentes posibles. Porque hay que tener los seguros adecuados, pero también hay que prevenir para evitar llegar a ciertas situaciones.

Algunas herramientas que ayudan a las organizaciones y empresas a protegerse de la infidelidad del empleado:

  • Realizar auditorías con frecuencia
  • Apostar por prácticas de buen gobierno corporativo
  • Formar e informar a las personas de la organización
  • Contar con un Sistema de Prevención de delitos
  • Contar con un canal de denuncias

Contacta con nosotros y buscaremos la fórmula perfecta para tu organización.

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