directivos

Lo hemos podido observar en estos últimos años, a raíz de la crisis en nuestro país: ser administrador o directivo de una empresa es una profesión de alto riesgo.

Los miles de concursos y quiebras no han salido gratis…
Imagínate esta situación.

Carlos es administrador de una empresa. Ha dedicado muchos años de su vida a ella. Ha puesto su tiempo y su corazón. A pesar de todo, con la crisis, las cosas no van bien. Finalmente, van muy mal. Carlos pasa noches en vela. Ocupa todo su pensamiento en trazar planes para salvar la empresa y lograr su supervivencia. Sin embargo, no lo consigue. Pero el dolor de ver la caída de la empresa, de todo lo que ha construido, no será lo único negativo. Después de meses (muchos meses) de sufrimiento y de intentos de salvar la compañía, Carlos se encuentra con una demanda contra su patrimonio personal. Y esa demanda afecta, cómo no, a su esposa y a sus herederos. Antiguos trabajadores, bancos, proveedores… Aquellos que parecían apreciar a Carlos, aquellos que tras años de relación casi llamaba amigos, se lanzan contra él.

Este caso es una ficción. No está basada en hechos reales concretos. Pero es una realidad. A nuestro alrededor, como directivos y empresarios, seguro que hemos visto casos similares. Empresarios prácticamente arruinados por tener que pagar los despidos para adelgazar la estructura y sobrevivir. O por la deuda de un crédito. O por deudas con proveedores.
¿Por qué ocurre esto?

Una vez se ha producido el quebranto económico, se da por supuesta la responsabilidad objetiva del administrador o directivo.

Porque no hizo bien su trabajo.
Porque la gestión fue mala.
Por esto. O por aquello.
Cuando nos encontramos en una situación de insolvencia, es lógico que los afectados (trabajadores, bancos, proveedores) quieran recuperar lo antes posible lo perdido.

Si la empresa no puede pagar, entonces tratan de conseguir su objetivo a través del patrimonio personal del directivo o administrador. En realidad, es algo lógico. Quizás todos haríamos lo mismo.

Precisamente por ello, es importante prevenir. Pensar en lo que puede ir mal cuando la cosa va bien. Y ojalá que siga siendo así, pero si no lo es…

Como explicábamos unas líneas más arriba, se presume nuestra responsabilidad objetiva.

Y esto nos pone en una situación en la que debemos ser capaces de demostrar que la situación de insolvencia no es por culpa de nuestra mala gestión. Es decir, debemos demostrar que, a pesar de haber actuado diligentemente, la quiebra ha sido inevitable por la circunstancia del mercado.

Es muy importante que como Administrador o Directivo de una empresa te protejas. Protejas lo tuyo, lo de tu familia.

Cualquiera que pueda demostrar que ha sufrido un perjuicio por una supuesta mala gestión por tu parte estará en posición de reclamar. Bancos, proveedores, Hacienda, Seguridad Social, accionistas minoritarios que no participan en el consejo de administración, trabajadores, incluso competidores… la lista de posibles reclamaciones es larga. Y sus consecuencias para tu patrimonio y tu vida pueden ser muy graves.

¿Cómo puede un administrador o directivo de empresa evitar que entre en juego su patrimonio personal?

La respuesta se llama Seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos o D&O.

Este tipo de seguro es perfecto para que los Administradores y Directivos de las empresas puedan salvaguardarse de situaciones como la que hemos narrado.
El Seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos (D&O) se ocupa de los gastos de defensa y de la indemnización a la que nos puedan condenar hasta el límite que hayamos puesto como cobertura. Ésa es su garantía principal y la más importante.
Adicionalmente, podemos incluir otras garantías, como, por ejemplo:

  • Fianzas civiles y penales
  • Reclamaciones por prácticas de empleo
  • Procesos administrativos contra la Sociedad
  • Cobertura para Multas y Sanciones administrativas
  • Gastos de Gerencia de riesgos
  • Gastos de Publicidad por rehabilitación de imagen

El Seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos (D&O) es sin duda un seguro básico y necesario para todos los administradores de empresa y directivos. En el marco actual, se hace más patente que nunca el refrán “Más vale prevenir que curar”.

Sabes que como administrador o directivo lo vas a dar todo por tu empresa. Todo tu saber hacer. Toda tu energía. Pero, por si las cosas no salen bien, el Seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos (D&O) te ayudará en caso de que alguien reclame contra tu patrimonio personal.

¿Interesado en saber cómo puedes proteger tu patrimonio y separarlo del destino de la empresa? Contacta con nosotros y nuestro equipo de mediadores de seguros estudiará tu situación de manera personalizada para encontrar la solución que mejor se adapte.

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