Compliance penal en tiempos de coronavirus

Hay que reconocer que, actualmente, estamos viviendo una situación difícil y de incertidumbre, tanto desde una perspectiva social como económica y, desde luego, las perspectivas a corto plazo no son para lanzar cohetes por mucho que el estado de alarma haya llegado a su fin.

 

En este contexto tan complicado, resulta estrictamente necesario proceder a una adecuación y adaptación del Plan de Prevención de Delitos o Sistema de Compliance Penal implantado en nuestras organizaciones.

Pero, ¿por qué es tan necesario hacerlo ahora si hay otras muchas más «prioridades» empresariales? Pues porque, durante el estado de alarma, las organizaciones nos hemos visto obligadas a llevar a cabo o abordar cuestiones como la protección de la salud de los empleados, el teletrabajo o medidas de flexibilidad laboral. Y, al hacerlo, se ha incrementado notablemente la probabilidad de que sucedan determinados riesgos tales como posibles fugas de información, ataques en materia de ciberseguridad o, incluso, accidentes laborales en el ámbito doméstico.

⇢ Prevenir las fugas de información

En este sentido, debemos tener presente que la información representa uno de los principales activos en toda organización. Ciertamente una fuga de información puede erosionar gravemente nuestra reputación y credibilidad, así como colocar en situación de riesgo a los clientes o grupos de interés afectados.

Por eso, es preciso más que nunca que, en estos momentos, nos detengamos unos instantes a clasificar toda la información de la que disponemos en la empresa para determinar qué materia es estrictamente confidencial o secreta, establecer distintos niveles de accesibilidad a la misma y definir los mecanismos adecuados para su debida protección.

A este respecto, uno de los controles internos que recomendamos desde Vadillo Asesores es disponer de un código de conducta informático adaptado a los distintos perfiles de usuarios.

⇢ Fraudes económicos

En el escenario surgido como consecuencia del coronavirus, también pueden materializarse en la empresa otros riesgos como insolvencias punibles, fraude de acreedores, fraude de subvenciones o ayudas, o falsedad contable.

La clave para evitarlos está en la propia autorregulación o autorresponsabilidad de la empresa. Es decir, las organizaciones debemos disponer de un modelo de gestión que nos posibilite prevenir, detectar y reaccionar ante estos riesgos. Y debemos ser capaces de poder implementar inclusive controles adicionales a los ya existentes.

Para ello, en Vadillo Asesores consideramos que conviene que, ahora que todo está reciente, las empresas recopilemos todos los movimientos internos que hemos ido adoptando durante la etapa Covid-19 y que sean acreditativos de que la organización ha desplegado una conducta proactiva y diligente en lo concerniente al cumplimiento normativo. Esta recopilación la incluiremos posteriormente en el informe anual que debemos elevar al órgano de dirección.

⇢ Conclusión

En resumen, estamos en un momento excepcional en el que debemos aprovechar para verificar, revisar y actualizar nuestros modelos internos de prevención de riesgos internos. Y es muy importante que no percibamos la cultura de compliance como un elemento ralentizador en la toma de decisiones, sino como un valor organizacional relevante y prioritario que debe integrarse en la propia estructura de la compañía y en el día a día de su actividad.

En Vadillo Asesores contamos con una dilatada y acreditada experiencia en la implementación de los precisados programas internos de Prevención de Delitos (compliance penal), conforme a los términos dispuestos en el art. 31 bis del Código Penal. Así que si su organización está pensando en adoptar un sistema de compliance penal, no dude en solicitarnos el oportuno presupuesto sin compromiso alguno.

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